El Proceso de Pulido (Técnica y Paciencia)
Si vas a pulir a máquina (lo más recomendado para resultados óptimos), una pulidora roto-orbital (Dual Action) es la opción más segura para entusiastas, ya que disipa mejor el calor y reduce drásticamente el riesgo de quemar la pintura en comparación con una rotativa.
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La regla de oro: De menos a más. Empieza siempre con la combinación menos agresiva (un pulimento de acabado o finish con una esponja suave). Si eso elimina los defectos, no necesitas desgastar más la laca. Si no es suficiente, sube a un compuesto medio o de corte (compound).
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Trabaja por secciones pequeñas: No intentes pulir todo el capó a la vez. Divide el trabajo en áreas de 40×40 cm o 50×50 cm.
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Movimientos superpuestos: Mueve la pulidora en un patrón de rejilla (de izquierda a derecha, y luego de arriba a abajo), solapando las pasadas a la mitad de la velocidad de la máquina. Deja que el peso de la máquina haga el trabajo; no presiones con fuerza excesiva.
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Limpia tus esponjas constantemente: El pulimento usado y el residuo de laca se acumulan en la almohadilla. Límpiala con un cepillo de cerdas de nailon o aire comprimido después de cada sección. Una esponja saturada no corta bien y genera exceso de calor.



